domingo, 27 de octubre de 2019

Impresiones de adaptar SNL

Este último mes he publicado ante todo adaptaciones de sketches de Saturday Night Live. Experimentos de cómo los adaptaría yo a la cultura española. Aparte de las observaciones usuales —utilizan muchísimo los nombres Kevin, Carl y Helen—, mi mayor sorpresa ha sido darme cuenta de que en demasiados casos, el sketch no termina propiamente. Sobre todo en los sketches de la última década. Suena música, el reparto se retira, el público aplaude, pero la escena no ha dado ningún giro final, no hay remate. Parece que se les hubiera ocurrido una situación divertida —a veces, meramente sorpresiva— y la hubieran alargado sin más hasta llenar cuatro minutos y medio.

Otras veces sí hay un remate digno, pero no terminan ahí y continúan unos segundos más, hasta que todos los personajes se hayan desfogado. Diría que en los mejores sketches, estas partes se han recortado porque se han hecho las necesarias revisiones, mientras que en los sketches de pocos borradores, la metralla del bombardeo indiscriminado de chistes se queda ahí y hiere a la estructura con el tiempo.

Paso a comentar las escenas de este mes una a una, para de paso dejar aquí una especie de índice.

Tiburón de tierra es una delicia del absurdo. Combiné dos iteraciones del mismo chiste en una misma pieza. Su mayor dificultad en el montaje es distinguir qué parte del escenario es la casa y cuál una comisaría. Bromeo, la mayor dificultad es fabricar una cabeza de tiburón.

Originalmente, Un sketch para la mujer tenía la característica de ser autoconsciente de que en SNL siempre están leyendo rótulos en lugar de aprenderse los textos. Puesto que en una puesta teatral no se pueden poner letreros sin tapar el escenario, tuve que introducir un giro que a la vez tiene sentido dentro de la crítica al machismo: los hombres están actuando con el texto en la mano y las mujeres no tienen su propio libreto, por lo que dependen de que ellos les pasen el guion para saber qué es lo que tienen que hacer para estar a la altura.

Cita con un psicólogo infantil tiene el inconveniente de que hay que romper platos o cerámica, así como empapar a una actriz. Si algún taller teatral hace un montaje con estos textos, recomiendo la ejecución de este sketch al final de todo, porque después de todo el estropicio lo único que se puede hacer a tiempo es salir a saludar.

Premios Familia es la adaptación que más cambios necesitó. Muchas diferencias culturales entre EEUU y España.

Primera cita en el bosque está basado en First Date on a Lake. En la TV puedes montar una barca sobre un decorado, pero según como yo entiendo el teatro, el lago es lo de menos.

Uno de los pocos de los que me "arrepiento" de haber adaptado es Bullying para su perro. En el original es gracioso porque salen perros. Sin perros, tienes que recurrir a peluches tirados de hilos y no es lo mismo. Y no, meter a perros no es opción. Una vez vi Otello con un perro y no terminó bien.

Dr. Jekyll es uno de esos sketches donde se hacen contraplanos con cámaras, algo imposible en teatro. O sea, que recomiendo poner a Jekyll y a su esposa en el centro, mirando a público, y al fondo del escenario todos los científicos que lo están viendo. No creo que el público no entienda este tipo de perspectivas forzadas.

Muestra teatral de instituto es un verdadero peligro si no se hace bien.  El reparto que hace de adolescente tiene que saber que lo que hace es penoso, pero que sus personajes están superinvolucrados. Al mismo tiempo, hay que dejar claro al público que esto no es una muestra de verdad. Y además, de nuevo los personajes adultos que están en la obra requieren de una perspectiva forzada para separarlos de la escena donde actúan los estudiantes. Una bomba en malas manos.

La familia Berridos es otro ejemplo de final que no termina. El chiste podría seguir toda la noche, pero se acaba ahí para no cansar. Viendo la película de Los Caraconos, ¿por qué SNL no produjo la película de The Loud Family?

¿Qué es lo que es eso? Un estupendo y sencillo entretenimiento para hacer en el proscenio a telón cerrado mientras detrás colocan la siguiente escena.

Comprando cerveza podría ser una explosión de humor si colaborasen actores adolescentes de verdad. La única dificultad real es la de definir el umbral de actuar mal a propósito.

Al estar en español en el original, English Policemen tenía que hacerse en english. Los objetos de comer que aparecen se pueden sustituir por otros menos exóticos. No en todas partes se encuentra una piña.

¿Cómo se llama? ¡Baldomero el portero! Because Norman the doorman.

Ya tenía traducido de hace meses el sketch de Mario es una fuente de inspiración. Está contado de un modo muy bobo, pero el mensaje es imponente. Debería enseñarse en las escuelas para debatir acerca del daño que está haciendo a la sociedad eso que llaman pensamiento positivo.

En Simulador del FBI cambié el final porque en el teatro no puedes poner un primer plano de un cuadro en el último segundo.

Recuerdos es una pieza bellísima. Creo que quitando la parte en la que se reían de comportamientos de gente con discapacidad intelectual, dejé la escena insuperable.

Ronda de sospechosas me funcionaba mejor con mujeres. Me dio la idea el sospechoso 4, que en el original siente que el personaje que le piden representar es una mujer. Me sonaba un poco a chiste transfóbico. Y como en todos los talleres donde he estado la mayoría del elenco es femenino, se me ocurrió despejar la pista de entrada.

Comida para perros es de un humor distinto, pero como ejercicio de interpretación lo veo útil, pues el personaje de la mujer es realista hasta el hartazgo.

Guitarrista en el metro está escrito con expresiones unisex para facilitar la elección de reparto.

¡Cuidado! En Niño de mamá hay una cama y un plato de tortitas.

Adapté El mafioso sordo porque me apetecía practicar chistes de palabras que suenan parecidas. Fuera de eso, ya no me parece tan memorable este sketch.

Identidades múltiples es un regalito para una actriz con ganas de probar distintos registros en una misma escena.

Vi la misma premisa de Borrador de novela, pero en mudo, en un espectáculo profesional que anda rondando por Madrid: Gag Movie, del grupo Yllana. Por lo que recuerdo, ellos le dieron un tratamiento más soñador y con unos cambios de vestuario instantáneos que lo convierten en una sensación distinta, pero siempre da un poco de tristeza ver que todas las ideas magistrales ya se han hecho antes por gente que ni siquiera conocías.

Si sale antes de los 40 minutos, a las señoras mayores les encantará Entrevista con Emilia Petiso. Es que después, se les seca la garganta, sacan los caramelos y ya no prestan tanta atención.

Lo que no sé si les gustará será Línea geróntica, porque si tus nietos te llaman me figuro que da gracia, pero si no te llaman... menudo bajón.

Empecé a adaptar Compañeras de piso porque me gustaban las transiciones de registros que hacían, pero luego me pareció imposible e innecesario describir el juego de rimas y payasadas que hacían las chicas. Por eso creo que será mucho más gracioso si las hipotéticas actrices se inventan su propio juego y lo hagan de verdad entre ellas durante los meses de ensayos.

En El Show de Odiemos a Jimena tuve que cortar una misma intervención en muchos renglones, porque tantísimas acotaciones hubieran dificultado la lectura del guion.

En España no tenemos una voz de Señora Negra Vindicativa. Dejando aparte a andaluces o gallegos, sólo podemos hacer chiste de los pijos. Por eso en Así hablo yo tuve que documentarme; la última vez que imité a un pijo, todavía decían lo de Te lo juro por las bragas de Mafalda.

Consejos para el ama de casa viene de un sketch de los años 70. Por eso se hace raro ver la figura del ama de casa, que hoy en día también dependería de un trabajo. En fin, ¡cuidado! ¡Hay que romper platos y comprarse un traje de cuero sadomaso!

La lavadora automática es una escena muda de un humor fino. No había diálogos que adaptar, pero no podía obviar esta delicia.

Me imagino el montaje de Equipo de vigilancia con los dos vigilantes en un tercio del escenario, sin nada detrás. El sospechoso no se ve hasta que se une a la fiesta. Mientras están hablando del objetivo, el resto del escenario está en penumbra. Entonces los vigilantes empiezan a hablar de la fiesta que está sucediendo en el apartamento de al lado, se enciende todo, y se sucede la fiesta sin música, o con una música muy sutil. Más adelante vuelven a hablar del objetivo y la fiesta se vuelve a apagar momentáneamente, lo justo para que agarren las pelotas de gimnasia y entre la tercera persona.

Después de varias semanas cazando sketches para adaptar a teatro, decidí cerrar con una joyita de la sátira: ¡Conozca a su segunda esposa! Aunque tenía este sketch anotado desde el mismísimo principio de mi iniciativa, me echaba atrás la interpretación de las tres esposas que estaban en el público, pues ya no quería tener que recurrir a perspectivas forzadas. Los contraplanos son para la TV. No obstante, tenía ganas de tratar esta pieza, por lo que hice cambios y confié en la imaginación del público.

Durante este repaso me he dado cuenta de que en ciertas entradas hay espacios donde no tercian. Es un problema de código. Hice demasiadas cosas raras en una de las entradas y copié la plantilla de ahí en adelante, multiplicando los bugs. Este mes aprenderé un poco de programación, para que por lo menos el HTML del blog no se me descuajeringue.

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