Reseñas originalmente publicadas en SoyFanático.cl
entre el 8 de julio y el 29 de septiembre de 2015.
Dos décadas sin
Dragon Ball en televisión. El pasado domingo 4 de julio Fuji TV emitió por fin el primer capítulo de
Dragon Ball Super. Sigo prefiriendo el manga.
El opening no está nada mal, pero la canción no puede compararse a las de Hironobu Kageyama, la de
Dragon Soul,
o incluso los endings de GT. Además, en una rueda de prensa dijo el
cantante (el de Yellow Monkey) que iba a dejar para la posteridad un
tema que cantarían los niños de camino a la escuela. Bueno, creo que eso
de posteridad es excesivo. Lo siento, Mono Amarillo, pero
Full Metal Alchemist se llevó el relevo de los temazos.
Chouzetsu Dynamic!
es una canción buena, te va creciendo por dentro, pero si se la pones a
cualquier otra serie no verías la diferencia. Propongo que hagamos
experimentos, como mezclarla con algún opening de Kochikame, o de alguna
serie de sentimientos y anécdotas cotidianas. Luego ves los openings
alternativos que hacían en Japón para la serie americana de
X-Men y te preguntas qué hace Toei con el presupuesto.
Capítulo 1
Después de una introducción con la muerte de Bu (animación antigua), vemos algo que marca un antes y un después en la vida de
Son Goku:
¡está trabajando! Esto es algo a lo que jamás podremos acostumbrarnos.
Seguiremos viendo la serie de nuevo y nos seguiremos asombrando de ver a
Goku en el tractor.
Pero para que no nos dé un infarto de la impresión, enseguida llega el pequeño
Goten
a relevarle en las labores agrícolas. Mientras, su padre come, hace que
su pelo se ponga rubio y de punta, y se pone a jugar a las peleas.
Cuánto daño hizo el
techno en los noventa.
Goten se distrae
y se cae con el tractor por un barranco. Goku le salva (para que los
niños vean que sabe volar), pero a continuación le dice:
—Goten, conduce con cuidado o no voy a ser capaz de concentrarme en mi entrenamiento.
A ver... Goku. En el momento en el que mandas a tu hijo menor de edad
que continúe TU trabajo con el tractor, has perdido el derecho a exigir.
¡De hecho, eso se llama explotación infantil! Si no te gusta trabajar,
terrateniente desagradecido, vete con Ten Shin Han al desierto. Eso, si
no desapareces como Lunch.
 |
"Hoy no me salvaré volando, que es domingo." |
Mientras, en el planeta Master Chef, los hombres jabalí sirven un banquete a
Bills, el dios de la destrucción que conocimos en la película de
La Batalla de los Dioses. Si no la has visto, no importa, aquí te vuelven a contar todo otra vez. Esto sí que es fomentar que la gente vaya a los cines.
Uno de los entrantes satisface al dios, pero aunque la proporción de
sal sea perfecta, es un plato demasiado grasiento, por lo que destruye
al instante la mitad exacta del planeta. Deduzco que la otra mitad de
los hombres jabalí morirá también debido a los desequilibrios térmicos y
electromagnéticos del eje rotacional, pero al diablo con ellos, lo
importante de la escena es demostrar que Bills es muy poderoso.
Se continúan las presentaciones, unas más divertidas que otras.
Mr. Satán recibe un premio internacional como defensor de la paz planetaria, pero sigue concediéndole todos sus caprichos al goloso
Majin Bu.
Gohan se va a casar con
Videl, pero no tiene ni para comprarle un helado. Desde una azotea,
Piccolo
le mira mal. ¿Le habrá entrado amnesia y sólo recuerda su vida hasta
aquel año en que le entrenaba para la llegada de Vegeta y Nappa? Yo
estoy con Gohan: si has vencido a Cell y además tu novia es la hija del
multimillonario que dijo haber derrotado a Cell, no hay nada de malo en
que ella pague el pan.
 |
"¡Marica!" |
La parte de "acción" viene por una subtrama en la que
Goten y Trunks
buscan un regalo de bodas para Videl. Primero buscan un anillo con
resultados hilarantes: asustan a un tipo y se le cae el peluquín. Sí,
ese tipo de humor.
Luego llega el momento
Mitsudomoe, en el que un tipo entra en éxtasis al acariciar las mejillas de su novia.
 |
Si es en la cara, no hace falta censura. |
Los
niños toman nota y se van a una tienda de cosméticos. Pero allí
escuchan a un viejo quejarse de que es todo muy caro y que en su pueblo
hay unas aguas termales que te dejan una piel perfecta. Obviemos el
hecho de que este señor está en esa tienda sólo para que los niños sepan
dónde buscar el regalo. Obviemos la pelea con una serpiente gigante que
dura demasiado para la fuerza actual de estos saiyajins híbridos.
Vayamos directamente a la escena en la que Videl recibe el regalo: un
tarro lleno de agua.
—Oh, ¿es sólo agua?
Sí, Videl. Te están diciendo que te laves la cara más a menudo.
A continuación, humilde y agradecida por el detalle, se humedece las
mejillas con el agua de la charca. Recuerdo que Videl era una chica con
carácter, y ahora se ha convertido en una
nadeshiko. Sólo le
falta ir sirviendo té con pausas de diez segundos. ¿Será por el reloj
biológico? ¿Será que Pan ya está absorbiendo su machorronería desde
dentro?
 |
Anda, vete a tocar el shamisen. |
Entonces
vemos de nuevo a Goku y a Goten mirando el atardecer. Resulta que estas
escenas eran algo que Goten estaba contando. No había visto tal
arquitectura narrativa desde
Cómo conocí a vuestra madre.
Mr. Satán
llega en su coche de lujo (en el manga es volador) e insiste en que la
familia de Goku se quede en secreto con el premio de antes, cien
millones de zenis. Así Goku podrá irse a entrenar con el señor Kaio.
Tratan de plantearnos la situación como un regalo simpático; pero más
allá de lo que nos muestran, la vida de Mr. Satán debe de ser miserable.
Años aparentando ser el salvador del mundo; que tu hija se haya unido a
la familia de los verdaderos salvadores; que Bu parasite en tu casa y
aún tengas miedo de que te convierta en caramelo. En el fondo, es
triste. Como también es triste la situación de
Mutenroshi
a poco que analices su aparición en este episodio: Goku ha dejado los
cien millones a su familia y se acaba de marchar al planeta de Kaio.
Entonces aparece el Duende Tortuga, que entra en la casa como loco:
—¡Goku! ¿Es cierto que conseguiste cien millones de zenis? ¡Vamos a comprar porno en DVD!
Bien... Dejando aparte el hecho de que en un mundo con dinosaurios y un
Rey Perro exista el DVD, Goku no ha podido contárselo a nadie. De modo
que sólo se me ocurren dos opciones para explicar cómo se ha enterado
Mutenroshi.
Una de ellas es que este maestro sea, sin él mismo
saberlo, una especie de dios menor de la Tierra. Y así como Kami-sama
veía todo desde su templo y el gato Karin desde su torre, Mutenroshi
sería capaz de detectar todo lo relacionado con dinero y mujerzuelas.
 |
Durante estos treinta años, ¿los zenis eran así? |
La
otra razón sería que Goten y Trunks encontraron sin querer el Lago de
la Vida Eterna, y Mr. Satán deseó comprar los derechos para su
explotación. O que ese lago sea de metanfetamina líquida, por lo que
Goten y Trunks serían los protagonistas de "
Breaking Ball".
Sea como sea, es muy triste.
 |
Creo
que en el manga van a seguir esa subtrama, no hay más que ver cómo ahí
no es un maletín respetable sino una bolsa de viaje. ¡Quieren
blanquearlo! |
El capítulo finaliza con la típica mirada preocupada que ponen siempre los
Kaioshin en todos los cómics aficionados de
deviantart.
***
Mi impresión general es que la música es ratonera, se echa en falta al grandísimo
Shunsuke Kikuchi (compositor también de
Doraemon, los
Kamen Rider de la Era Showa...), pero el conjunto mantiene un encanto muy parecido al de
Dragon Ball Z. Si bien yo siempre he preferido el manga con mucho, y en este caso tampoco ha sido una excepción.
Hace una semana se filtró el inicio del manga: es conciso, directo, y
aunque ya no esté dibujado por Toriyama, conserva aquella fluidez. La
historia se presenta sin tanto relleno, como si esta vez el anime fuera
el producto derivado en lugar de al revés.
Una diferencia entre el
anime y su manga es que en el manga, Bills destruye por completo un
planeta de hombres hormiga (o saltamontes, o langostas) que le intentan
envenenar. Pero el nombre de uno de los platos le deja pensando un
momento.
 |
Asociaciones mentales. Por eso yo siempre voy con mi novia a un restaurante en el que el postre se llama «pagatú». |
La raza de los
saiya (
jin es sólo el sufijo gentilicio) viene de
yasai, verduras (por eso Vegeta se llama así). Y la
Sopa Yasai Jinkot le recuerda a alguien que vio en sueños: el
Super Saiyajin God. Me pregunto si en caso de que le hubieran dado chiles picantes se hubiera acordado de la final de la Copa América.
En el primer capítulo del anime esto todavía no ha sucedido. Se ha
hecho un amago de lo que puede suceder después de la blasfemia de los
hombres jabalí al cocinar con tanto aceite. Quizá lo veamos la semana
próxima.
En
todo caso, desde aquí envío un aplauso al equipo de artistas del manga,
porque son los que de verdad continúan manteniendo la bandera de Dragon
Ball muy en lo alto.
En el próximo episodio: ¡Vegeta de viaje familiar! ¡Yujuuu...!
Capítulo 2
Goku se va al planeta del señor
Kaio
y no queda en la Tierra nada más interesante que contar. ¡Rápido!
¿Tenemos algún otro personaje importante? Ah, sí... Nos olvidamos de él
en el primer capítulo.
Vegeta acompaña a su
familia de vacaciones de verano. Todo esto con una cara malhumorada que
dan ganas de decirle que se vaya. Estaríamos hablando de la peor
secuencia en lo que vamos de serie, ya que a la muerte de Bu vimos cómo
Vegeta se volvía más humilde, y aquí vuelve a ser el mismo vigoréxico
falto de cafeína de siempre. No hay forma de que veamos una evolución
constante en el personaje: dos pasos adelante, uno atrás.
Como decía, es una secuencia sosa, si no fuese por un
flashback: Vegeta prometiéndole a
Trunks
que si lograba darle un golpe durante el entrenamiento, le llevaría a
un parque de atracciones. ¡Una escena fundamentada en otra de DBZ que
además también aparecía en el manga! Pero todo se desbarata en cuanto
Trunks dice que ya no le importa lo del parque, que es más divertido ir
de compras y de restaurantes.
 |
¡Un centro comercial! ¡Diversióoonnnnnn! ¬¬ |
No, Toei. No. Si nos sacas el
flashback
de la promesa, sácanos un buen parque de atracciones con sus montañas
rusas y sus casas de la bruja. Quiero ver a Vegeta en un tiovivo de
poneys, ahí sí estaría justificada esa cara de enfado. No nos hagas una
adaptación animada del parque del Lago Rindo, porque ese ya lo tenemos
muy visto del
tokusatsu.
Y de todos modos, no llega a
cumplir su promesa. En cuanto le ponen demasiado nervioso un par de
codazos entre el público de un concierto, arroja a decenas de personas
lejos y se marcha enfurruñado.
 |
Nostalgia de ser príncipe. O Asperger. |
Entonces Trunks le grita a su padre:
—¡Me lo he pasado muy bien! ¡Graciaaas!
Lo primero que pensé es que Vegeta no había terminado de cumplir su
promesa. Sería absurdo: ¿gastar diez minutos en un tipo enojado para que
al final se vaya? ¡Esta secuencia no tiene sentido! Pero no me gusta
pensar que la nueva serie canónica de
Dragon Ball tiene fallos,
de modo que voy a explicar por qué esta escena sí es importante.
Veamos. En ese momento, Vegeta podría estar entrenando, pero decide
seguir a su mujer y a su hijo a un
resort. Cuando se marcha sin
avisar (y posiblemente hiriendo a varias personas), Trunks le da las
gracias por haber pasado el día con él.
Bien, es obvio: Toei quiere
aleccionar a los niños para que respeten y compartan su tiempo con otros
niños con deficiencias psíquicas. Porque hace falta tener un
considerable retraso mental para dar las gracias por un padre así.
La otra mitad del capítulo la ocupa
Bills.
Whis va a buscarle la preciada carne de dinosaurio a un planeta con
guerreros trogloditas. Después de una pelea breve pero bastante
divertida, Bills se impacienta y destruye el planeta. Es mirando el
espectáculo de fuego espacial cuando recuerda por fin algo más de su
sueño: el hombre de la premonición era el llamado
Super Saiyajin God.
Por lo que parece por el avance, los próximos capítulos van a enlazar con lo que se narró en
La Batalla de los Dioses.
El segundo capítulo del manga ya va por la visita de Bills al planeta
del señor Kaio. ¿Es el manga apresurado o este anime se entretiene
demasiado en mostrar la paz?
Por último, hablemos del
ending. Digamos que está bien. Pero le pasa lo que al
opening: es extrapolable a cualquier anime. De hecho, la parte final me recuerda al primer
ending de
Bobobo.
Sin embargo, hay un breve momento que llena de nostalgia al ver la
silueta de Goku sobre un fondo que va representando sus aventuras
primerizas. Esa parte es la mejor de todas. Sin embargo, esa emoción
queda atenuada porque hace meses ya había visto algo muy parecido en un
homenaje aficionado que se publicó en
YouTube. No sabría decir cuál tiene más calidad, si el de unos fanáticos o el del que se supone que es su estudio de animación oficial.
Capítulo 3
Bills pregunta al Pez Oráculo cómo encontrar al Super Saiyajin Dios. Whis prepara el almuerzo y se van a por Goku.
¡Listo!
¡Ya no es necesario que veas el episodio! Sin exagerar, esto es lo
único interesante que sucede en todo el capítulo. Voy a empezar a
dosificar mucho más estas reseñas, porque a este paso nos va a ser más
sencillo publicar
tweets.
 |
SoyFanático te ahorra tiempo de TV para comer más. |
Bueno,
quizá sí exagere. Se cuentan varias revelaciones. La más importante
para mí es la que menos aporta a la trama: en una de las escenas de los
Kaioshin, el anciano dice que fue Bills quien le encerró en la
Espada Z.
En el momento en que lo dijo, esta serie perdió toda credibilidad para
mí. Sentí algo parecido a cuando Tom y Jerry se pusieron a cantar y
bailar en aquella película de la huerfanita. Como lo que sintieron
muchos en la revelación de los midiclorianos. Vergüenza ajena.
En su
país, esta serie está siendo considerada por sus propietarios una más
del montón. Da tristeza pensar en los actores pronunciando estas frases
de reconveniencia, que sólo dilapidan el legado de
Dragon Ball. ¿Ellos se darán cuenta? ¿Verán que están asaltando las tumbas de personajes amados y deshonrando sus cadáveres?
Lo único que me da ilusión es ver que, aunque en
Dragon Ball Super hayan cambiado la ubicación de la fiesta de Bulma (un barco), no han cambiado el que
Pilaf y sus esbirros se hagan niños (como en
La Batalla de los Dioses). Esto me parece la mejor vuelta de tuerca de esta etapa. Recordemos que en la fallida
Dragon Ball GT,
el rejuvenecido era Goku; cosa absurda, ya que siempre fue lo
suficientemente fuerte como para enfrentarse con ellos y sus mechas.
Pero volviéndose niños ellos, tienen una nueva oportunidad. Y de paso,
borramos de un plumazo GT.
Me sorprende que después de que
Piccolo Daimaô
pidiera el deseo de recuperar su juventud, Pilaf no lo intentase
también. ¿O acaso sí lo intentó? Me imagino que quizá durante los
siguientes años —mientras Goku crecía, llegaba Vegeta, Cell—, siguió
buscando las esferas del dragón, sólo para encontrarse de nuevo con que
ya se las había llevado Goku; o incluso Krilín en solitario, con el
radar.
A decir verdad, las intenciones de Pilaf en este punto no
están muy claras. Si murió durante el exterminio de Majin Bu, debió ser
resucitado entre las personas de buen corazón (al igual de Vegeta).
¿Significaría esto que Pilaf no es más malo que cualquier niñato
caprichoso, o que ni siquiera estaba en la Tierra en ese momento?
Espero verlo dentro de dos semanas. Será la última oportunidad que brinde a esta serie.
Mientras, un scan del último
Shônen Jump, que nos muestra en profundidad el barco donde se celebrará el cumpleaños de Bulma.
Capítulo 4
¡Y la serie arrancó! No sé si será por el regreso de mi añorado
Pilaf o porque al fin lo vi bien traducido —
Fujiwara no Fansub,
los mejores a la hora de adaptar Dragon Ball—, pero este cuarto
capítulo de DBS bien puede considerarse el verdadero comienzo de la
trama.
La gafe banda de Pilaf ha naufragado en una isla desierta y
tiene hambre perruna. En ese momento, en el crucero de Bulma, Trunks le
muestra a Goten el primer premio del bingo: las siete esferas del
dragón. Cuando el chico desactiva durante un instante el campo de fuerza
de la cámara especial donde están ocultas, Pilaf las detecta en su
radar (parece uno antiguo de Goku, ¿de dónde lo habrá sacado?). Están en
el barco.
 |
La sonrisa de un niño. |
Tras
un par de vicisitudes bufonescas donde casi mueren repetidas veces,
llegan al cumpleaños de Bulma. Goten les ayuda a subir a proa con una
escala, y a mí me queda la duda de por qué Pilaf no se asusta al verlo.
¡Es la viva imagen de Goku en su último encuentro! Pero supongo que por
el hambre veían borroso y pensaron que los había ayudado Astroboy.
Una vez en el buffet, son felices y comen gambones. Sin embargo, muy
lejos, en el planeta del Kaio del norte, Bills llega con ganas de pelea.
 |
"¿Cómo? ¿Este episodio no ha sido malo?" |
Hasta aquí el argumento. Bastante sencillo, pero en la línea de lo que solía ser
Dragon Ball.
En el apartado de animación hay un detalle que a muchas personas les ha
molestado (hasta que vieron el 5): esos contornos gruesos. Han
utilizado un estilo típico del manga cómico que Akira Toriyama jamás
utilizó en su día.
Déjenme decirles que le hizo bien. Prefiero mil
veces unos trazos con identidad propia, que juegan con los distintos
grosores, antes que lo que hemos visto hasta ahora: unos
linearts
insípidos y sin fuerza que apenas sirven para separar los colores. No
se parece al manga. Pero ¿debería parecerse a un manga de hace veinte
años? ¡Esta serie de animación es original! Tienen derecho a
experimentar.
 |
Emplear trazos gruesos no es pereza. ¡Realza los pequeños detalles! |
Hay sólo una cosa que puede lastrar el episodio: depende demasiado de
La Batalla de los Dioses. Al igual que sucedió con la segunda adaptación de
Full Metal Alchemist, suponen que ya has visto lo anterior y descartan un montón de información que a lo mejor necesita un neófito.
¡Señores de la Toei, yo no he visto la peli! ¿Por qué Pilaf, Shu y Mai
son niños? ¿Se lo pidieron al dragón? ¿Cuándo? Porque si DBS se sitúa
medio año después de borrar de la humanidad el mal recuerdo de Bu, debió
ser antes, o a Bulma no le hubiera dado tiempo de reunirlas otra vez.
¿Cuánto tiempo llevan Pilaf y sus secuaces siendo niños?
 |
"Cuando Cell mató a Goku, sentí que había desperdiciado mi vida..." |
Hagamos
un cálculo aproximado. Un año antes, el dragón resucitó a las víctimas
de Bu (las de buen corazón). A no ser que sean como los malos de
Kanpai Senshi After V
y tengan buen corazón, la banda de Pilaf no se encontraba en la Tierra
en ese período. No parece imposible, en un principio Toriyama pensaba
hacer a Pilaf pariente de aquellos marcianos de
Dr. Slump. No
obstante, mientras sigan sin explicarlo, la teoría más orgánica y
razonable es que Pilaf y los suyos son unos villanos tan penosos, tan
malos siendo malos... que al igual que con Gollum, vale más dejarlos
vivos.
En el próximo capítulo, el horror.
Capítulo 5
Capítulo 5 de
Dragon Ball Super. Tristemente conocido por los fotogramas perezosos.
No
era para tanto. En serio, tanto comentario sacaojos criticando la
animación de este episodio obedecía más a egos de lujuria difamadora que
a unos errores serios.
Ya hemos visto los fotogramas. Bien. Leamos con atención:
fotogramas. Imágenes que aparecen en la pantalla durante apenas una fracción de segundo.
Todas las videorreseñas que han vilipendiado la animación de Toei han ralentizado el
frame rate
para mostrar esos fallos con más detenimiento. Pero en mi opinión,
aunque la animación de esta batalla haya sido negligente, no merece tal
sarna. El ritmo narrativo de la secuencia ha sido correcto. El
tratamiento de personajes, bastante bueno para un
shônen. Lo que ha sucedido es que hace veinte años no había equipos informáticos en las casas de los niños rata.
 |
"¡Moooooooo!" |
Todos podemos darle al botón de pausa.
Todos podemos invertir los colores de ese plano que está en negativo por una razón.
Todos podemos dedicar seis horas a trabajar en una ilustración superior a uno de estos fotogramas.
Pero no pensamos que este programa gratuito se sustenta sobre el sudor y
las lágrimas de artesanos que no pueden dedicar más que un rato a cada
frame porque la industria paga los mismos sueldos precarios de hace 50 años.
Esto ya pasó en
Marvel.
Veinte títulos mutantes y ninguno de la calidad de Claremont y Byrne.
Se acabaron los tiempos en que podías decirle a tu gordi:
"Tú. Yo. En mi sofá. Jack Kirby entintado por Joe Sinnott. Piénsalo".
No
defiendo esta falta de cuidado, por otra parte subsanable para el
mercado doméstico, que podríamos considerar la versión definitiva. Sin
embargo, más que ampollas, ha levantado pataletas de niño chico.
 |
"Ahorita no, joven." |
¡Quéjense de que hayan lobotomizado la personalidad de Videl!
¡Quéjense de lo mal que actúa el narrador cuando hace de Kaio!
¡Quéjense de que estén repitiendo la trama de
La Batalla de los Dioses!
¿Saben lo difícil que es elaborar animaciones fluidas? Fluidas. Vivas.
Si estas secuencias han causado esta reacción, no quiero pensar cuántos
se subirían al carro de ridiculizar las producciones D'Ocon, como
Delfy,
Basket Fever,
Los Fruittis o
Sylvan. Pero claro, eso no está de moda, ¿no?
Aclarada mi posición, podemos disfrutar de la reseña del capítulo en sí mismo.
Quizá porque no he visto
La Batalla de los Dioses,
el argumento me está pareciendo cada vez más emocionante. La pesadilla
del universo se ha presentado en el planetoide de Kaio, y Goku no se
puede ocultar a sus ojos.
Se nos presentan más facetas del
carácter de Bills. No es el típico monstruo que es cruel por ser tonto.
Es como un jefe mafioso que puede patearte a ti y a toda tu familia sin
necesidad de escolta. Probablemente su comportamiento reposado es
similar al que tendría Mutenroshi si hubiera perdido la virginidad hace
un siglo o dos.
Lo interesante es que, como respuesta al saludo
formal de Goku, el dios felino le da los buenos días y le tutea. Luego
le pregunta si sabe algo sobre el
Super Saiyajin God, y como nadie lo ha oído jamás, se dispone a marcharse a casa.
Pero
la curiosidad de Goku es tan intensa, que le pide un pequeño tanteo
para comprobar cuán fuerte puede ser. Dicen que la curiosidad mató al
gato, pero no estaban hablando de Bills. Goku empieza a mostrar sus
progresivos niveles de poder, hasta dejar el planeta para el desguace.
El Dios de la Destrucción no sufre ni un rasguño. Lo único que provoca
este encuentro es que la curiosidad pase a Bills, quien ahora desea
comentarle el tema del
Super Saiyajin God al Príncipe Vegeta. La Tierra corre peligro. Y el cumpleaños de Bulma también.
Un
argumento sencillo, que no simplón. Un personaje ilustre llega a las
afueras, y el hombre más humilde le enseña una lección. Puede que aquel
sueño sí sea premonitorio.
Capítulo 6
Tanto decir del 5, ¡y el 6 empieza con un plano que me daría vergüenza dibujar!
 |
¡Goku, hasta yo tengo el antebrazo derecho más fuerte! |
Pero
malos directores de animación aparte, el argumento del 6 es brillante.
Vegeta quiere impedir que Bills se enfade en mitad de la fiesta de
Bulma. Esto provoca una serie de situaciones incómodas para el destino
de la Tierra y de toda la Vía Láctea. Como ya dije en una reseña
anterior, Bills es como un jefe de la Yakuza que acabará con tu negocio a
menos que lo trates bien. Para colmo, mientras permanece sereno, es el
tipo más simpático del mundo (del universo). Podemos decir que el dios
de la destrucción es más bien como el presidente de tu compañía el día
en que le toca reducir plantilla. Esto acrecienta la frustración y el
bloqueo emocional de Vegeta, ya que Bills no sólo sería como su jefe,
¡sino también como el de su padre! Ahora podemos comprender que a los 18
años no le importase renegar de la empresa de expropiaciones
inmobiliarias de Freezer. Aún podía apañarse. Pero a los 40, con mujer e
hijo, no es cuestión de enemistarse con el presidente, por mucho que
haga preguntas comprometedoras.
Por muy divertida que sea esta
sitcom,
no puede prolongarse demasiado. Al final del capítulo 6, Bills colma su
paciencia por culpa de lo glotón que es Bu. Debe ser la primera vez que
Vegeta está cerca y no es el causante de que el antagonista se vuelva
peligroso.
Capítulo 7
Todo el episodio se dedica a mostrar cómo todos los
guerreros que siguen en activo se turnan para perder contra el dios
felino. Se titula "
¿Qué le has hecho a mi Bulma?", porque es lo que grita Vegeta justo antes del
ending.
Resulta que Bills le había dado una bofetada a Bulma. En este caso sí vi un clip de cómo trataron esta parte en
La batalla de los dioses,
y la diferencia es de lo más curiosa. En la película, el tono es menos
efectista, y por ello más visceral. Un bofetón ya es algo humillante
como para además añadirle efectos de
slow-motion. De hecho, puede quedar hasta ridículo.
Sólo faltó que después le dijera:
Capítulo 8
Finalmente, Vegeta se lanza a la yugular en una explosión de
cólera comparable a aquella que apenas vislumbramos cuando Cell mató al
Trunks del futuro. Incluso me recordó a la primera vez que Goku se
convirtió en
Super Saiyajin. Si le hubieran dado cinco minutos
de ambiente poderoso, de veras que podrías jurar que era la primera vez
que Vegeta conseguía alcanzar ese estado a través de su furia, y no a
través de una rabieta por no ser el más fuerte.
Bills queda con él
mucho más impresionado que con Goku, pero no es suficiente. Sólo un
valeroso héroe podrá salvarlos a todos. Un héroe más grande que Goku
(por cierto, ¿dónde está?); más grande que el cocinero del puesto de
pescado (la importancia de tus comidas para llevar resonará en los
anales de las más míticas leyendas); estoy hablando de Woolong.
¡Gracias, Toei!
Woolong fue en su momento un graciosísimo
secundario. Si bien sus poderes de multiforme (gravemente
desaprovechadas) fueron cosecha de Toriyama-sensei, el hecho de que
fuera un cerdito bebía directo de
Viaje al Oeste, la historia
china que tantas alegrías ha dado a los amantes de los cuentos de
aventura. Su secuencia está llena de humor. Incluso juegan con aquella
primeriza relación entre él, Bulma, y sus braguitas, en una vuelta de
tuerca que roza el humor negro.
Esta escena se agradece. Sin embargo, podría haber mejorado con sus poderes de metamorfosis.
Pero ya sabemos que los niños de ahora no lo conocen y bla, bla, bla...
En
fin, Bills se harta de jugar, Whis se harta a comer, y la destrucción
de la Tierra es inminente. ¡Entonces aparece Goku! ¡Goku! ¿Qué estabas
haciendo en lo de Kaio? ¿Le estabas haciendo un presupuesto de reformas?
¿Estabas entrenando tu antebrazo flaco? Siempre apareces en el último
momento porque estás herido, lejos, muerto, o una combinación de todo
ello. Pero esta vez no tienes excusa. ¡Estabas esperando a que todos se
sintieran desvalidos para llegar y hacerte el guay!
Yo con este Goku no puedo. De verdad. A ver qué se le ocurre mientras Bills le da un poco de tiempo para encontrar el
Super Saiyajin God.