Cansado de no poder sentir la fuerza de la tierra bajo sus pies, Marcelo se arrancó las suelas. Su paseo matinal fue el doble de fresco; también el doble de lento. Cada piedrecita le dio los buenos días, el rocío de la hierba le refrescó entre los dedos.
Al volver a casa, doña Dominga acababa de fregar el suelo.
—Marcelín, pasa por lo fregado con los zapatos quitados, que no quiero que me dejes la mugre.
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jueves, 24 de octubre de 2019
Microrrelato: Zapatos hobbit
lunes, 2 de septiembre de 2019
Aforismo de los jabalíes
Muertos los lobos, ¿es mejor que los jabalíes se porten discreto, o que pisen con fuerza al pasar?
NOTA:
Unos días después, sucedió lo relatado en mi entrada Los jabalíes van a la city, y puedo responder: con fuerza. Que se les oiga de lejos, por favor.
NOTA:
Unos días después, sucedió lo relatado en mi entrada Los jabalíes van a la city, y puedo responder: con fuerza. Que se les oiga de lejos, por favor.
miércoles, 28 de agosto de 2019
[Microrrelato] Perro abandonado dentro de la casa
El perro abandonado dentro de la casa tiene que saltar por la ventana y preocuparse por haberla dejado abierta.
Es mediodía, tiene que comerse a un humano. Al otro lado del sendero, dos personas; morderá a la primera. El camino solía estar poblado de perros amigos del refugio, pero ahora sólo pasan los comprados con certificado.
La primera persona se acerca. Es su anterior amo.
martes, 27 de agosto de 2019
Subtítulos y la brevedad
A veces, como afición, traduzco subtítulos de series que nunca se van a licenciar. Como escritor, el hábito me benefició.
En los subtítulos, lo normal es que no siempre quepa todo lo que tienes que poner en ese segundo y medio. Tendrás que hacer malabarismos, incluso anexionar la línea de detrás o de delante. Todo por ser fiel a lo que hubieran escrito los guionistas originales si en vez de ser de Osaka fueran de Móstoles.
Así, haciendo un leve esfuerzo un línea tras otra, empiezas a dominar el arte de la síntesis. Han pasado unos meses y sabes calcular al peso la potencia de una palabra.
Puede que la primera vez que gané un concurso de microrrelatos fuera por hablar de temas mesiánicos, pero yo pongo mi apuesta en la elección en el momento preciso de la palabra quebrar. En la combinación de contexto, tremendismo solapado, brevedad y café.
Además, como tienes que fijarte en cada línea de diálogo, eres capaz de analizar los trasfondos y estructuras más a fondo. Incluso de los peores capítulos puedes aprender. Siempre llega ese momento en el que dices: «Oh, no... ¡Esto me recuerda al episodio del malo que se disfraza de la hermana pequeña!» Y ya no cometes el mismo error.
Por último, en un mundo donde es difícil aquietar la mente y disponer el ánimo para la escritura, traducir subtítulos te permite practicar la escritura sin que entorpezca el autojuicio. Todo lo que vayas a escribir ya se le ocurrió a otro. No te preocupes de la reputación que te vaya a dar el resultado, aún no he conocido a nadie que haya ligado por estar en un fansub.
Puedes olvidarte de la buena marcha de la trama, porque lo que los personajes necesitan de ti es que transmitan la emoción adecuada en cada escena.
Pequeños objetivos que dan grandes frutos. Microgestión desapasionada y altruísta de unas tareas que necesitas ejercitar.
Y además, habrá más gente que pueda ver las series que te gustan.
Al fin y al cabo, escribes lo que escribes porque crees en su importancia, ¿no?
En los subtítulos, lo normal es que no siempre quepa todo lo que tienes que poner en ese segundo y medio. Tendrás que hacer malabarismos, incluso anexionar la línea de detrás o de delante. Todo por ser fiel a lo que hubieran escrito los guionistas originales si en vez de ser de Osaka fueran de Móstoles.
Así, haciendo un leve esfuerzo un línea tras otra, empiezas a dominar el arte de la síntesis. Han pasado unos meses y sabes calcular al peso la potencia de una palabra.
Puede que la primera vez que gané un concurso de microrrelatos fuera por hablar de temas mesiánicos, pero yo pongo mi apuesta en la elección en el momento preciso de la palabra quebrar. En la combinación de contexto, tremendismo solapado, brevedad y café.
Además, como tienes que fijarte en cada línea de diálogo, eres capaz de analizar los trasfondos y estructuras más a fondo. Incluso de los peores capítulos puedes aprender. Siempre llega ese momento en el que dices: «Oh, no... ¡Esto me recuerda al episodio del malo que se disfraza de la hermana pequeña!» Y ya no cometes el mismo error.
Por último, en un mundo donde es difícil aquietar la mente y disponer el ánimo para la escritura, traducir subtítulos te permite practicar la escritura sin que entorpezca el autojuicio. Todo lo que vayas a escribir ya se le ocurrió a otro. No te preocupes de la reputación que te vaya a dar el resultado, aún no he conocido a nadie que haya ligado por estar en un fansub.
Puedes olvidarte de la buena marcha de la trama, porque lo que los personajes necesitan de ti es que transmitan la emoción adecuada en cada escena.
Pequeños objetivos que dan grandes frutos. Microgestión desapasionada y altruísta de unas tareas que necesitas ejercitar.
Y además, habrá más gente que pueda ver las series que te gustan.
Al fin y al cabo, escribes lo que escribes porque crees en su importancia, ¿no?
lunes, 26 de agosto de 2019
[Microrrelato] +
Los clavos están en su sitio. Los ojos sedientos de más. Hay más locura que arena, sólo de alivio el sudor. La sangre cubre las almas, justo para limpiarlas.
Nunca tres martillazos habían quebrado un imperio.
Nunca tres martillazos habían quebrado un imperio.
Ganador del IV Maratón de Microrrelatos de Navacerrada (2015).
domingo, 25 de agosto de 2019
[Microrrelato] Salir del caserón
Llueve dentro de la casa. El tejado es una ruina. Ayudo al anciano a salir al patio. Fuera llueve menos. Vuelvo al recibidor para entregarle su impermeable. No parece oír más que el plomizo contra el plástico amarillo. Para que me escuche, le quito la capucha, y veo que también llueve bajo sus párpados. Le devuelvo el reloj, y escampa. Me arrodillo ante él, y le pregunto si ya está listo para irse. Asiente, y expulsa de sus bolsillos arena ensangrentada. Le guío fuera del caserón. Me gusta que mis clientes se retiren de la vida con la conciencia en paz.
Seleccionado en el IV Maratón de Microrrelatos de Navacerrada (2015).
sábado, 24 de agosto de 2019
[Microrrelato] Bellotero Noir
También yo estaba en una encrucijada. En concreto, la rotonda del borrico Tomás. La mejilla me ardía en forma de mano. Le dije a la rubia:
—¡Era sólo un piropo!
Y me cruzó la cara de vuelta y vuelta. Después, se giró con la barbilla alta por la calleja del Tío Eusebio, tratando de que las piedras no le hicieran perder el equilibrio. Pero en fin, los tacones es lo que tienen. Al llegar a la altura del portón verde, se escalabró contra el suelo. Entre el polvo del sendero, su figura de mujer fatal había perdido toda elegancia.
—Perdón —le dije—, el autobús es p’al otro lao.
—¡Era sólo un piropo!
Y me cruzó la cara de vuelta y vuelta. Después, se giró con la barbilla alta por la calleja del Tío Eusebio, tratando de que las piedras no le hicieran perder el equilibrio. Pero en fin, los tacones es lo que tienen. Al llegar a la altura del portón verde, se escalabró contra el suelo. Entre el polvo del sendero, su figura de mujer fatal había perdido toda elegancia.
—Perdón —le dije—, el autobús es p’al otro lao.
Seleccionado en el IV Maratón de Microrrelatos de Navacerrada (2015).
lunes, 12 de agosto de 2019
Bosque quemado, flora nueva
En cuanto publiqué en el blog los últimos microrrelatos que tenía en la recámara, se me ocurrió una posible idea de novela.
Ha sido como una fiebre. Uno de los micros menos potentes guardaba una espita que prendió ideas cercanas, y un bloque de piedra emergió de la marisma en medio de la noche.
Sobre todo... Sobre todo ha sido divertido. Ya no me importa que estos días no vaya a hacer aquella escapada vacacional. Estos días voy a necesitar una mesa para manchar de trazos negros el cuaderno.
Ha sido como una fiebre. Uno de los micros menos potentes guardaba una espita que prendió ideas cercanas, y un bloque de piedra emergió de la marisma en medio de la noche.
Sobre todo... Sobre todo ha sido divertido. Ya no me importa que estos días no vaya a hacer aquella escapada vacacional. Estos días voy a necesitar una mesa para manchar de trazos negros el cuaderno.
domingo, 11 de agosto de 2019
Microrrelato con dibujo: El perrete del futuro
sábado, 10 de agosto de 2019
[Microrrelato] Shining Duvall
viernes, 9 de agosto de 2019
El último aullido de Yvonne
No hay cuento. Es que quería dejar registrado El último aullido de Yvonne, que es buen título.
miércoles, 24 de julio de 2019
La secretaria de Bingham III
Maripuri, continuemos el escrito.
«Y así yo, Hiram Bingham III, descubrí el Machu Micchu. Aunque no he de llevarme todo el mérito, pues también hallé una inscripción a carbón que decía Lizárraga 14 de julio de 1902. Oséase, casi diez años antes de mi arribamiento.»
¿Cómo que no se entiende? De acuerdo, tache eso. Intentaré otra cosa.
«Y así yo, Hiram Bingham III, descubrí el Machu Micchu. Si bien no sería honorable por mi parte llevarme todo el mérito, pues también encontré una inscripción que decía Lizárraga 14 de julio de 1902. Me refiero a que el Machu Picchu ya estaba descubierto nueve años antes de llegar yo.»
¿Cómo? ¿Sigue sin verlo claro? Bueno, tache. A ver qué tal esto:
«Y así yo, Hiram Bingham III, descubrí el Machu Micchu. Pero también encontré una pintada de uno que ya había estado ahí.»
¿Tampoco? Menos mal que la tengo a usted para prevenirme cuando me pongo críptico, Maripuri. Veamos, anote.
«Y así yo, Hiram Bingham III, descubrí el Machu Micchu. Antes había gente ahí, pero cuando yo llegué, no había nadie.»
¿No lo ve? Hija mía, el epílogo nos va a salir cortito. De acuerdo, tache eso y ponga esto:
«Soy Hiram Bingham III y descubrí el Machu Micchu.»
¿Ya? ¡Por fin!
«Y así yo, Hiram Bingham III, descubrí el Machu Micchu. Aunque no he de llevarme todo el mérito, pues también hallé una inscripción a carbón que decía Lizárraga 14 de julio de 1902. Oséase, casi diez años antes de mi arribamiento.»
¿Cómo que no se entiende? De acuerdo, tache eso. Intentaré otra cosa.
«Y así yo, Hiram Bingham III, descubrí el Machu Micchu. Si bien no sería honorable por mi parte llevarme todo el mérito, pues también encontré una inscripción que decía Lizárraga 14 de julio de 1902. Me refiero a que el Machu Picchu ya estaba descubierto nueve años antes de llegar yo.»
¿Cómo? ¿Sigue sin verlo claro? Bueno, tache. A ver qué tal esto:
«Y así yo, Hiram Bingham III, descubrí el Machu Micchu. Pero también encontré una pintada de uno que ya había estado ahí.»
¿Tampoco? Menos mal que la tengo a usted para prevenirme cuando me pongo críptico, Maripuri. Veamos, anote.
«Y así yo, Hiram Bingham III, descubrí el Machu Micchu. Antes había gente ahí, pero cuando yo llegué, no había nadie.»
¿No lo ve? Hija mía, el epílogo nos va a salir cortito. De acuerdo, tache eso y ponga esto:
«Soy Hiram Bingham III y descubrí el Machu Micchu.»
¿Ya? ¡Por fin!
domingo, 21 de julio de 2019
Cuñados en un tren
—Oye, ¿tú eres el éste que anda en eso?
—Perdón, creo que me confunde con otro.
—No, tú eres el que anda con la esa que no te puedes casar con ella porque tu mujer no te quiere dar el divorcio.
—Ah, sí, soy yo.
—Estaba pensando que podríamos intercambiarnos los asesinatos. Un cambiazo. Yo a la tuya, tú a mi padre.
—Vale, a ver si encuentro un momento y lo hacemos.
Nadie murió.
—Perdón, creo que me confunde con otro.
—No, tú eres el que anda con la esa que no te puedes casar con ella porque tu mujer no te quiere dar el divorcio.
—Ah, sí, soy yo.
—Estaba pensando que podríamos intercambiarnos los asesinatos. Un cambiazo. Yo a la tuya, tú a mi padre.
—Vale, a ver si encuentro un momento y lo hacemos.
Nadie murió.
jueves, 18 de julio de 2019
[Microrrelato] Amenaza culinaria
¡Rocío, ve comiendo la pechuga, que voy!
sábado, 13 de julio de 2019
Lengua & Ehrrman, bufete de abogados
Lengua y Ehrrman se conocieron en la Facultad de Derecho. Siempre jugaban en los columpios.
Abrieron un bufete de abogados con la idea de defender al inocente y dejar sutilmente en evidencia al culpable después de haber cobrado, pero sus finanzas se vieron en compromiso en la segunda temporada.
Lengua se fue de la ídem en una noche de alcohol, con tal mala suerte que la cuñada de un mafioso se enteró. Toda la mafia empezó a acudir al bufete. Ehrrman no quería cerrar el negocio, pero tampoco quería ceder a la tentación del vil metal.
Finalmente cedió a la tentación de las ampulosas caderas de la cuñada del mafioso. De algún modo, de la noche a la mañana todos los colegas del cuñado le parecían gente noble que había tenido mala suerte. ¿Qué culpa tenían de ser unos auténticos luchadores?
Lengua se volvió a ir de la lengua delante del primo del comisario. Debido a la ausencia de Ehrrman, ahora en la cárcel, en la tercera temporada tuvo que entrar al bufete su hermano pequeño, que además tiene un perro muy gracioso que a veces lleva gafas de sol.
En realidad es una intromisión de la productora a espaldas del showrunner, que cree que está continuando la serie centándose en los dilemas morales y el alcoholismo de Lengua. Mientras tanto, el joven Ehrrman está resolviendo otros casos mucho más morbosos mientras habla con su perro. Por eso vino con un perro.
Aunque Lengua & Ehrrman, bufete de abogados renovó una cuarta temporada, el showrunner se retiró del proyecto al enterarse del percal. La productora aprovechó para matar a Lengua de un coma etílico. Casualmente y convenientemente, el perro del joven Ehrrman también se llamaba Lengua.
Abrieron un bufete de abogados con la idea de defender al inocente y dejar sutilmente en evidencia al culpable después de haber cobrado, pero sus finanzas se vieron en compromiso en la segunda temporada.
Lengua se fue de la ídem en una noche de alcohol, con tal mala suerte que la cuñada de un mafioso se enteró. Toda la mafia empezó a acudir al bufete. Ehrrman no quería cerrar el negocio, pero tampoco quería ceder a la tentación del vil metal.
Finalmente cedió a la tentación de las ampulosas caderas de la cuñada del mafioso. De algún modo, de la noche a la mañana todos los colegas del cuñado le parecían gente noble que había tenido mala suerte. ¿Qué culpa tenían de ser unos auténticos luchadores?
Lengua se volvió a ir de la lengua delante del primo del comisario. Debido a la ausencia de Ehrrman, ahora en la cárcel, en la tercera temporada tuvo que entrar al bufete su hermano pequeño, que además tiene un perro muy gracioso que a veces lleva gafas de sol.
En realidad es una intromisión de la productora a espaldas del showrunner, que cree que está continuando la serie centándose en los dilemas morales y el alcoholismo de Lengua. Mientras tanto, el joven Ehrrman está resolviendo otros casos mucho más morbosos mientras habla con su perro. Por eso vino con un perro.
Aunque Lengua & Ehrrman, bufete de abogados renovó una cuarta temporada, el showrunner se retiró del proyecto al enterarse del percal. La productora aprovechó para matar a Lengua de un coma etílico. Casualmente y convenientemente, el perro del joven Ehrrman también se llamaba Lengua.
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| Escultura del Danés Jens Galschiot |
viernes, 12 de julio de 2019
[Microrrelato] El desafío de Plumilla
Plumilla se propuso contar el relato de unos árboles limitándose a usar como ideogramas los signos de interrogación y exclamación.
De su valor literario, mejor no hablemos. ¡Pero le salió emocionantísimo!
Este micro está basado en un sueño. Vi cómo el personaje escritor trazaba en su cuaderno de líneas horizontales una serie de signos como si realmente estuviese dibujando los árboles que acompañan al paseante a lo largo de un sendero.
De su valor literario, mejor no hablemos. ¡Pero le salió emocionantísimo!
Este micro está basado en un sueño. Vi cómo el personaje escritor trazaba en su cuaderno de líneas horizontales una serie de signos como si realmente estuviese dibujando los árboles que acompañan al paseante a lo largo de un sendero.
miércoles, 10 de julio de 2019
JUEGO: Relato que incluya las palabras con Z...
Desafío: que cada persona del grupo aporte una palabra que empiece por una letra elegida previamente, hasta que alguien se equivoque o se considere prudente. Luego escribir un relato en cinco minutos que incluya todas las palabras.
ZAPATOS ZARIGÜEYAS ZÍNGAROS ZORRA ZARANDAJAS ZOQUETE ZERO ZUECO ZAMORA ZACARÍAS ZUMALACÁRREGUI ZUMBADA ZAFIO ZAFIRO ZUGARRAMURDI ZORZALES ZURDO ZUMO ZARPA ZAPATIESTA ZUMBANDO ZURCIDAS ZARZAL ZOROASTRO
La fiesta que Zacarías dio en Zamora dio que hablar. Dudamos si hacerla en otro lugar, pero en Zumalacárregui no nos querían y en Zugarramurdi nos daban miedo las brujas.
Nos hicimos amigos de unos zíngaros y zumbando montamos una zapatiesta.
Esa gente había traído unas zarigüeyas y, ¡por amor de Zoroastro!, que eran un tremendo bicho zafio. Mientras andábamos distraídos tomando nuestro zumo y mirando los zorzales, esas bestias de zarpa larga nos robaron los zapatos sin más zarandajas. Me sentí un zoquete.
—¡Zorra! —le dije a una, que se llevaba a rastras la Coca Zero. No pude ni darle un triste pescozón zurdo.
¡Las bragas zurcidas en manos de una bestia zumbada! Mientras huyen más allá del zarzal, extraño mi zafiro.
Nos dejaron sólo un zueco.
ZAPATOS ZARIGÜEYAS ZÍNGAROS ZORRA ZARANDAJAS ZOQUETE ZERO ZUECO ZAMORA ZACARÍAS ZUMALACÁRREGUI ZUMBADA ZAFIO ZAFIRO ZUGARRAMURDI ZORZALES ZURDO ZUMO ZARPA ZAPATIESTA ZUMBANDO ZURCIDAS ZARZAL ZOROASTRO
La fiesta
La fiesta que Zacarías dio en Zamora dio que hablar. Dudamos si hacerla en otro lugar, pero en Zumalacárregui no nos querían y en Zugarramurdi nos daban miedo las brujas.
Nos hicimos amigos de unos zíngaros y zumbando montamos una zapatiesta.
Esa gente había traído unas zarigüeyas y, ¡por amor de Zoroastro!, que eran un tremendo bicho zafio. Mientras andábamos distraídos tomando nuestro zumo y mirando los zorzales, esas bestias de zarpa larga nos robaron los zapatos sin más zarandajas. Me sentí un zoquete.
—¡Zorra! —le dije a una, que se llevaba a rastras la Coca Zero. No pude ni darle un triste pescozón zurdo.
¡Las bragas zurcidas en manos de una bestia zumbada! Mientras huyen más allá del zarzal, extraño mi zafiro.
Nos dejaron sólo un zueco.
martes, 9 de julio de 2019
JUEGO: Relato que incluya las palabras con M...
Desafío: que cada persona del grupo aporte una palabra que empiece
por una letra elegida previamente, hasta que alguien se equivoque o se
considere prudente. Luego escribir un relato en cinco minutos que
incluya todas las palabras.
MANISES MANO MILEURISTA MELOCOTONES MANUEL MORCILLA MONTARAZ MIEL MONTERO MISTERIO MONEDAS MANZANAS MINDUNDI MALA MELOSA MILLONES MOTOS MURCIÉLAGOS MUGRE MESA MARACAIBO MEMORIA MUERTOS MANTIS MI
Manuel Montero, el montaraz mileurista, no era un mindundi. Vendió sus motos y se fue de Manises a Maracaibo. ¿Fue por su mala memoria de los mandatos de los muertos? ¿Acaso por amor a comer melocotones sin mugre en la mesa? Su cuñada, la melosa, me dijo que era un misterio.
Pero al año volvió con una caja tan grande como una casa. Los millones le cundieron. Las monedas se le caían de los bolsillos. ¡Fanfarrón! De la caja salieron manzanas, miel, mantis y unos murciélagos que vivían en el techo.
Le di la mano y me dijo:
—¡Mi reino por una morcilla!
MANISES MANO MILEURISTA MELOCOTONES MANUEL MORCILLA MONTARAZ MIEL MONTERO MISTERIO MONEDAS MANZANAS MINDUNDI MALA MELOSA MILLONES MOTOS MURCIÉLAGOS MUGRE MESA MARACAIBO MEMORIA MUERTOS MANTIS MI
La caza
Manuel Montero, el montaraz mileurista, no era un mindundi. Vendió sus motos y se fue de Manises a Maracaibo. ¿Fue por su mala memoria de los mandatos de los muertos? ¿Acaso por amor a comer melocotones sin mugre en la mesa? Su cuñada, la melosa, me dijo que era un misterio.
Pero al año volvió con una caja tan grande como una casa. Los millones le cundieron. Las monedas se le caían de los bolsillos. ¡Fanfarrón! De la caja salieron manzanas, miel, mantis y unos murciélagos que vivían en el techo.
Le di la mano y me dijo:
—¡Mi reino por una morcilla!
lunes, 8 de julio de 2019
JUEGO: Relato que incluya las palabras con L...
Desafío: que cada persona del grupo aporte una palabra que empiece
por una letra elegida previamente, hasta que alguien se equivoque o se
considere prudente. Luego escribir un relato en cinco minutos que
incluya todas las palabras.
LECHUGAS LADRONES LÁMPARAS LÁZARO LECHE LECHUZAS LANZAS LORZAS LENGUAS LIMO LOAS LASCIVOS LIMONES LIMITACIÓN LATAS LISO LIMBOS LENGUARACES LOBOS
Como una cuadrilla de ladrones al amparo de la noche, Lázaro y yo emprendimos el viaje al Bosque de las Lanzas, llamado así por las malas lenguas que hablaban de lascivos lobos. Aquello parecía un limbo de arbustos, pero por suerte no había latas y el terreno estaba liso. Ninguna limitación a la vista.
A mitad de camino, bebimos agua de limones a la luz de nuestras lámparas, pues la leche la habíamos tenido que ceder a los vecinos lenguaraces. ¡Loas a aquellos que saben, y a los que nos guían más allá del limo!
Con nuestras lorzas ya asomándose por encima del pantalón, llegamos a los árboles. Resulta que no eran árboles con lechugas. Eran árboles con lechuzas.
LECHUGAS LADRONES LÁMPARAS LÁZARO LECHE LECHUZAS LANZAS LORZAS LENGUAS LIMO LOAS LASCIVOS LIMONES LIMITACIÓN LATAS LISO LIMBOS LENGUARACES LOBOS
El viaje
Como una cuadrilla de ladrones al amparo de la noche, Lázaro y yo emprendimos el viaje al Bosque de las Lanzas, llamado así por las malas lenguas que hablaban de lascivos lobos. Aquello parecía un limbo de arbustos, pero por suerte no había latas y el terreno estaba liso. Ninguna limitación a la vista.
A mitad de camino, bebimos agua de limones a la luz de nuestras lámparas, pues la leche la habíamos tenido que ceder a los vecinos lenguaraces. ¡Loas a aquellos que saben, y a los que nos guían más allá del limo!
Con nuestras lorzas ya asomándose por encima del pantalón, llegamos a los árboles. Resulta que no eran árboles con lechugas. Eran árboles con lechuzas.
domingo, 7 de julio de 2019
[Microrrelato] De paseo por El Prado
No, enano, por ahí no vamos a entrar. Que por ahí están todas las desvergonzadas de Rubens. Vamos a lo de Goya, que no es tan violento.
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